Capítulo 2

La juventud

El primer trabajo y los primeros éxitos

"1963 fue el año del ingreso en la bodega Giacomo Borgogno e Hijos y la integración en esta estructura productiva fue tan fluida y rápida que ni siquiera me di cuenta de la suerte que había tenido. Me daría cuenta en los meses y años siguientes: por un lado, en la silenciosa envidia que veía en los ojos de mis amigos; por otro, en el alto prestigio que la Borgogno gozaba entre sus clientes y consumidores".
Luciano Sandrone trabajaba en una de las mejores bodegas de la región, una casa de gran prestigio, admirada y apreciada, que producía vinos de alta calidad. En esta empresa, todos los empleados en las distintas fases de producción cultivaban una actitud profesional, desde la viña hasta la bodega, desde la recepción hasta la organización del mercado.
Tanto quienes trabajaban allí como quienes llegaban por los motivos más diversos recibían gran atención. Quien visitaba la Borgogno se marchaba siempre con un regalo especialmente preparado para él.
Además, no era una gran bodega, y esta circunstancia hacía aún más gratas las atenciones.
Desde el punto de vista operativo, era imprescindible que cada empleado supiera un poco de todo. Había que destacar y trabajar en todas las fases de la producción.
"En lo que a mí respecta, —recuerda Luciano— recuerdo que en determinadas épocas del año acompañaba a Osvaldo, el hermano de Franco Boschis, para entregar vinos a los mejores clientes. La empresa disponía de un Leoncino, un camión mediano que en aquellos años fabricaban las Officine Meccaniche OM de Brescia. Por ejemplo, cuando íbamos a Paissa en Turín, en la Piazza San Carlo, nos recibían como huéspedes apreciados. Descargábamos incluso un camión entero lleno de garrafas, cajas de vino y formatos grandes. Y su recibimiento era siempre especialmente cálido. Aún oigo su saludo: 'Ah, bien. Los de la Borgogno han llegado. Venid, el desayuno está listo. Debéis de haber salido muy temprano esta mañana...'"

Luciano durante el servicio militar
Luciano durante el servicio militar
Luciano trabajando entre las viñas en Barolo
Antigua fotografía panorámica del pueblo de Barolo
Luciano entre los toneles para la crianza del Barolo
Luciano junto a Mario Corino, Carlo Capra, Enzo Viberti y Fazio Filippo
El joven Luciano y Mariuccia
Mariuccia en su pueblo natal de Murazzano
Luciano de joven
Luciano y Mariuccia el día de su boda
2.1
De la Giacomo Borgogno a la Marchesi di Barolo - La juventud

De la Giacomo Borgogno a la Marchesi di Barolo

En la bodega Borgogno —continúa Luciano— me encontraba realmente bien y también por eso nunca sentí la tentación de volver a casa a hacer el oficio de mi padre.

2.2
Cambiar para mejorar y crecer - La juventud

Cambiar para mejorar y crecer

Al recordar aquellos años, Luciano experimenta algo parecido al orgullo: "Durante el servicio militar decidí dejar la bodega Borgogno y pasarme a la Marchesi di Barolo.

2.3
Los años sesenta y las denominaciones de origen - La juventud

Los años sesenta y las denominaciones de origen

Mientras tanto, en 1966, concretamente el 23 de abril, se promulgó el decreto del presidente de la República Giuseppe Saragat que reconocía la Doc (Denominación de Origen Controlada) al Barolo.

2.4
La otra mitad del cielo - La juventud

La otra mitad del cielo

Mientras tanto había sucedido algo inesperado. De repente los ojos de Luciano se abren y dejan entrever nuevas emociones: "Mariuccia Allario, de nombre civil María Giuseppina, mi esposa, es la otra mitad de mi cielo.

2.5
El encuentro entre Luciano y Mariuccia - La juventud

El encuentro entre Luciano y Mariuccia

El encuentro con Mariuccia resultó ser pronto prometedor. Es cierto que sus caracteres eran muy diferentes, pero poco a poco se fueron integrando.

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