8.3 Los nuevos viñedos en producción

Hacia mediados de los años noventa, todos los viñedos preparados con este tipo de vid entraron en producción. Año tras año, las uvas maduraban y daban más vino. Las comprobaciones en el campo y en la bodega seguían confirmando los resultados obtenidos en las vendimias anteriores. Desde el punto de vista del mercado, sin embargo, Luciano todavía no se sentía dispuesto a pronunciarse. Aunque ya había intuido que de aquellas plantas se obtenía un Barolo muy interesante, todavía faltaba algo para expresar una valoración definitiva. Parecía que, a pesar de todos los esfuerzos realizados y de las investigaciones llevadas a cabo, aún no era capaz de ‘domar’ aquel Barolo y entrenarlo para que se convirtiera en un pura sangre con grandes perspectivas.
En 1999, al final del siglo, la instalación de la actividad productiva en la nueva bodega de Via Pugnane permitió profesionalizar aún más las pruebas de vinificación de estas uvas tan especiales. Se llevaron a cabo distintos protocolos de vinificación y crianza y, a medida que avanzaban los trabajos, Luciano estaba cada vez más convencido de la elección realizada y satisfecho de los resultados cualitativos que aquellas vides ofrecían: en la bodega se convertían en un vino de bella estructura y gran placer.
En cada vendimia, de aquellos pequeños viñedos se obtenía una uva muy rica, decididamente ‘concentrada’, y ese hecho exigía vinificaciones, crianzas y afinados muy particulares, a menudo diferentes respecto a las uvas de Nebbiolo producidas en los demás viñedos de la empresa.
"Con estas certezas, recuerda Luca, queríamos también devolver esta vid tan especial a Le Coste de Barolo, allí donde Luciano la había localizado en 1987. Mientras tanto aquella parcela se había ampliado adecuadamente y podíamos contar con unos 6.000 metros cuadrados en una sola pieza. Pero Luciano seguía atormentado por una duda: ¿quién sabe si estas vides obtenidas de aquella planta original localizada en 1987 serán realmente de Nebbiolo? ¿Se podrá o no obtener de ellas un Barolo? Sin duda, Luciano estaba orgulloso de haber identificado y criado una vid tan particular, pero lo habría estado aún más si aquella vid hubiera sido realmente un Nebbiolo. Para comprenderlo y eliminar toda duda, solo había un camino: someter esa planta a un análisis de ADN." Mientras tanto, el tiempo había pasado. Los años noventa y el siglo XX ya eran recuerdo y se habían abierto los años dos mil. Luciano, en estrecha colaboración con Luca, había perfeccionado la técnica de cultivo en el viñedo y luego la de la bodega. Era fundamental disipar aquella última duda.
Mientras tanto, Luciano ya había encontrado la forma de distinguir aquel Barolo de todos los demás. En nombre del antiguo respeto que siempre había sentido por el propietario de aquel viñedo en el que había descubierto aquella planta tan particular, Natale Ronzana según el registro civil, eligió ‘Vite Talin’ como marca de referencia para aquel nuevo Barolo.
La primera producción plenamente satisfactoria de este Barolo fue la de la vendimia de 2013.
Por eso, en 2017, de cara al inicio de la comercialización de aquella primera añada del Barolo ‘Vite Talin’, Luciano decidió volver a ponerse en contacto con la ampelógrafa Anna Schneider y pedirle que procediera a la verificación del ADN de aquella planta. También aquellas fueron semanas de expectación.
Había muchísimos elementos que hacían pensar que se trataba de un Nebbiolo, pero, ya se sabe, lo imponderable siempre está al acecho.
En cambio, la ‘buena nueva’ llegó a Luciano el 12 de septiembre de 2017. El informe del análisis de ADN indicaba claramente que aquella vid tan singular era realmente de Nebbiolo.
El resto es historia de hoy: mientras tanto se han hecho las primeras pruebas de saneamiento con excelentes resultados gracias al trabajo de la doctora Gribaudo, colega de Schneider en el CNR de Turín, y, al mismo tiempo, al trabajo de Alessia, la nieta de Luciano, que estudiaba en la Facultad de Agronomía de Trento.
En 2021 se plantaron las primeras plantas saneadas en una parcela experimental de la empresa, es decir, el huerto detrás de casa, y en 2024 se plantaron en viñedo los primeros barbateles injertados.
Desde aquel día fatídico de 1987 habían pasado 37 años. Pero no habían pasado en vano.
Hoy, la casa Sandrone y, en general, el mundo del Barolo son más ricos que antes. Disponen de un nuevo protagonista entre las vides de Nebbiolo, una planta encontrada por casualidad o por intuición sabia, pero que en cualquier caso es capaz de regalar vinos Barolo de notable interés cualitativo, siempre dotados de esa preciosa longevidad que permite trasladar los caracteres del origen a un mañana incluso muy lejano.
Se está realizando además una profundización ulterior gracias a la sinergia con el CREA, el Consejo para la Investigación en Agricultura y la Economía Agraria, el principal organismo italiano de investigación dedicado a las cadenas agroalimentarias con personalidad jurídica de derecho público, supervisado por el Ministerio de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Bosques. El proyecto en el que se está trabajando se refiere a la caracterización aromática de la uva y del vino que se produce a partir de ella.

8.1
Una vid particular - La apuesta

Una vid particular

Un buen día, en el corazón de aquel año, Luciano, caminando entre las hileras de un viñedo de Nebbiolo muy pequeño, de poco más de mil metros cuadrados

8.2
Había que profundizar - La apuesta

Había que profundizar

Un buen día, en el corazón de aquel año, Luciano, caminando entre las hileras de un viñedo de Nebbiolo muy pequeño, de poco más de mil metros cuadrados

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