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por una historia que entrelaza a un hombre, su tierra
y la familia que custodia su legado.
Comenzamos a hablar de los viñedos que contribuyen a producir el Barolo Docg Le Vigne. En
total son cinco: Vignane en Barolo, Merli en Novello, Baudana en Serralunga d'Alba, Villero en
Castiglione Falletto y Le Coste di Monforte en Monforte d'Alba.
Una pieza fundamental ha sido Vignane en Barolo, una Mención Geográfica Adicional que sobre
todo en los últimos 25-30 años se ha consolidado por sus cualidades técnicas. Además de los
factores pedológicos y ambientales, el viñedo de Vignane tiene una característica estructural
importante: la comodidad determinada por una pendiente no excesiva y la facilidad de acceso.
Luciano quedó fascinado por aquel viñedo porque lo había oído elogiar en varias ocasiones a
Disma Abbona, un pariente de la familia Abbona de los Marchesi di Barolo. En esa zona Disma
tenía un viñedo mayoritariamente de Nebbiolo pero con algunas vides de Favorita, con esos
racimos turgentes y dorados, muy hermosos, que solía regalar a la familia de Luciano. Pero
Disma Abbona no estaba dispuesto a vender. Por ello Luciano buscó otras soluciones. En
particular siguió durante mucho tiempo a un tal Ginetto, un auténtico señor en Barolo, siempre
elegante, con frecuencia vestido con camisa y pantalón blancos. Era tan singular que ya en los
años setenta del siglo pasado se iba a invernar a Canarias cuando los demás, en el mejor de
los casos, iban a la costa ligur. Tras varios intentos, Luciano logró hacerse con el viñedo de
Vignane, arrendándolo a principios de los años ochenta y adquiriéndolo a mediados de los
noventa.
Orientado al oeste, este viñedo aporta al Barolo Le Vigne una dulzura sin igual. Está situado
a media ladera, en terreno de deslizamiento de cuesta, donde el agua nunca falta.
Después llegó un viñedo en la Mención Merli en Novello, un pueblo que siempre ha sido poco
apreciado para el Barolo. La única Mención de Novello que incluso en el pasado gozaba de buena
consideración era la Ravera, compartida también con el pueblo de Barolo.
El escaso aprecio reservado a Novello probablemente derivaba del hecho de que gran parte de
este pueblo da a la valle del río Tanaro, desde donde llegan, especialmente en las añadas más
críticas, corrientes frías y húmedas que resultan negativas para la calidad de un vino como el
Barolo. Hoy, con una situación climática modificada por el aumento de las temperaturas y las
precipitaciones contenidas, disponer de nieve en invierno, alguna décima de grado menos de
temperatura y un poco más de humedad en verano contribuye a producir un Barolo elegante y
equilibrado. Hay que verlo como una contribución de biodiversidad que en las últimas añadas se
ha vuelto útil porque completa el vino. Así, una gestión agronómica meticulosa y atenta y el
cambio meteorológico de los últimos tiempos han permitido producir también en Novello un Barolo
muy interesante, con una caracterización de tipo balsámico y tropical, con aromas de melocotón
y de su hueso.
Baudana es una Mención Geográfica Adicional de Serralunga d'Alba, que comienza en la dorsal
de la colina para descender con exposición sur y luego continuar hacia el oeste, acariciando
toda la cresta de la colina. La parte más elevada del viñedo de Sandrone es casi llana. Para
ser más precisos, presenta una leve pendiente en dirección oeste, noroeste, con vistas al
Rocciamelone y una visión a 270 grados sobre todo el arco alpino septentrional, desde el Bric
Mindino hasta el Monte Rosa, con foco en el inconfundible Monviso.
Con la adquisición de este viñedo Luciano realizó uno de sus grandes sueños, a saber, el de
caracterizar su Barolo en estilo clásico de ensamblaje con una parte de las uvas de Nebbiolo
procedentes de Serralunga d'Alba, notoriamente capaces de aportar estructura y plenitud.
Aunque iluminado y fascinado por la Borgoña, Luciano nunca adoptó un comportamiento exacerbado
en la elaboración separada de cada viñedo individual o por Mención Geográfica Adicional.
Es cierto que comenzó elaborando las uvas de Cannubi Boschis, pero lo hizo porque consideraba
que el viñedo de esa zona era uno de los pocos capaces de caminar solo y generar un Barolo
completo.
Sin embargo, su sueño siempre fue el Barolo de ensamblaje. Le encantaba la idea de poseer
distintos viñedos situados en colinas diferentes dentro de la zona de origen de este vino,
elaborarlos por separado y luego, año tras año, buscar el blend óptimo. Se sentía como un
director de orquesta que debe amalgamar los distintos instrumentos y buscar la armonía: así
debía ser su Barolo.
En la identificación y adquisición del viñedo en Baudana tuvo un papel estratégico el
topógrafo Ugo Ferrero, que siempre estuvo al lado de Luciano en todas las actividades
relacionadas con la selección de los viñedos y las diversas operaciones de compra.
En Castiglione Falletto, Luciano había elegido Villero, pero no era fácil de conseguir. No
buscaba un viñedo cualquiera. Tampoco le convenían las Rocche di Castiglione, que consideraba
demasiado similares a Cannubi en Barolo. Para Luciano, Villero era la pieza fundamental para
dar carácter al Barolo Le Vigne. Lo buscó durante mucho tiempo hasta que un día fue ayudado en
el proyecto por Sergio Moscone, quien probablemente se sentía un poco en deuda con Luciano por
no haberle ayudado a conseguir uno de los viñedos objetivo en Monforte d'Alba.
Villero aporta al Barolo Le Vigne una bella nota de elegancia y finura, esa que caracteriza
los territorios del centro de la zona del Barolo: algo así como un clarinete entre instrumentos
más potentes como los trombones.
El viñedo de Villero está orientado al suroeste y mira directamente al pueblo de Barolo y a la
larga colina de los Cannubi. Es una zona en forma de cuna, muy protegida, poco expuesta a las
acciones del viento, capaz de destacarse y dar resultados excelentes incluso en las añadas más
frescas.
El último viñedo para este Barolo se encuentra en la Mención Le Coste di Monforte en Monforte
d'Alba, orientado al sur y situado en el límite meridional de la zona del Barolo. Es un viñedo
que parece hecho a propósito para contrarrestar el cambio climático en curso en estos años:
excelente exposición, altitud acentuada e influencia directa y positiva de la cercana Alta
Langa, que genera "frescor", sin los efectos negativos del frío y la humedad procedentes del
Tanaro.
Curioso es también el mecanismo por el cual Luciano logró hacerse con este viñedo. No fue
gracias a los buenos oficios de Sergio Moscone, que también frecuentaba estas zonas. En
Monforte d'Alba Luciano llegó por su cuenta.
Después de construir en 1999 la nueva bodega, Luciano recibió en la empresa a un viejo amigo
al que no veía desde hacía tiempo. Se trataba de Dino Gastaldi, también productor de vino en
la zona del Barbaresco y propietario de un viñedo en la zona del Barolo precisamente en
Monforte d'Alba. Gastaldi le preguntó a Luciano si estaría dispuesto a elaborar para él
algunas uvas de Nebbiolo de Barolo producidas en ese viñedo.
Luciano, en nombre de aquella antigua amistad, aceptó y así durante cuatro añadas consecutivas
(de 1999 a 2002) elaboró esa pequeña partida de Nebbiolo de Barolo. De este modo se dio
cuenta de la particular calidad de esas uvas incluso en añadas no del todo favorables como
el 2002.
En la Navidad de aquel año, en un encuentro post elaboración, Luciano hizo casi en tono
jocoso una curiosa propuesta a Gastaldi diciéndole: "Si un día decides vender ese viñedo de
Monforte d'Alba, por favor dímelo".
Y así sucedió. Gastaldi cumplió su palabra y en 2018
se presentó de nuevo ante Luciano con una propuesta muy interesante: estaba dispuesto a
darle en arrendamiento ese viñedo con la posibilidad de vendérselo algún día.
Así se cerró el círculo. El Barolo Le Vigne contaba con sus "viñedos" adecuados de donde
producir las uvas para un vino excelente. La orquesta había quedado completada con músicos
de primera. A partir de entonces solo había que dirigirla bien y hacer que sonara de manera
armónica.
Hoy es Barolo Docg Aleste, pero en origen era Barolo Docg Cannubi Boschis. Y hay más: en
el habla común aquel viñedo del que Luciano partió para tener una propiedad en Cannubi se
llamaba Monghisolfo o, más precisamente, Monghisolfo di Cannubi. Renato Ratti en su Carta
pionera de los viñedos del Barolo lo había indicado como Monghisolfo o Cannubi Boschis.
Luciano lo compró en 1977 al "Re cit" (el Rey pequeño), en realidad Giovanni Carlo Cabutto,
así apodado porque era pequeño como un reyezuelo, el pájaro que en piamontés se denomina
así.
De aquel viñedo, pequeño pero prestigioso, Luciano construyó un proyecto importante, que pasó
por la adquisición de otras parcelas, siempre pequeñas y también costosas por el entramado
de negociaciones.
Hubo viticultores que se ofrecieron a vender su viñedo a Luciano, y otros que fueron
seguidos con el tiempo hasta la decisión definitiva.
Luego se fue haciendo cada vez más difícil no solo comprar, sino también tomar viñedos en
arrendamiento. La última pequeña parcela fue adquirida en 2015 y así la propiedad de Sandrone
en Cannubi encontró su fisonomía definitiva.
De aquel viñedo que medía apenas una jornada piamontesa (3.810 metros cuadrados), paso a paso
la superficie actual es de una hectárea y media. Y en el futuro, a menos de cambios drásticos
de situación, será difícil ampliar esta propiedad.
A lo largo de su vida, Luciano se involucró en muchas apuestas importantes. La que más le
implicó y durante más tiempo fue la del Barolo Docg Vite Talin. En la base de esta apuesta
está el primer viñedo que Luciano comenzó a trabajar en 1974, el de Le Coste en Barolo,
justo por encima del centro del pueblo, un auténtico sorì de la mañana, con una superficie
de unos 5.000 metros cuadrados. Luciano no había cumplido aún los treinta años, pero había
comprendido que la tierra que cultivar, aquella que generaba los Nebbiolo de Barolo, era su
espacio natural.
Al viñedo de Le Coste, al poco tiempo, se sumó otro en Rivassi, no un gran nombre dado su
significado piamontés (ribera inculta). Pero la parcela era cómoda, adyacente al este de Le
Coste y de superficie reducida, unos 2.000 metros cuadrados. En esa zona el Ayuntamiento de
Barolo había proyectado una zona residencial donde construir chalets, pero el proyecto había
sido archivado. Se trataba de una zona casi llana situada en la parte baja de la carretera
provincial que sube a Monforte d'Alba.
Podía completar el primer viñedo de Luciano y así entre finales de los años setenta y
principios de los ochenta lo adquirió.
El último viñedo del Barolo Vite Talin es el situado en la zona denominada Drucà, que en
piamontés significa "caído". Este es uno de los viñedos donde Luciano había intentado
multiplicar la vid Talin y experimentarla en la producción específica del Barolo. En aquellos
años era una parcela completamente separada de las áreas donde se cultivaba el viñedo, pero
ahora forma con ellas un todo completo.
Particularmente curiosa es la historia de la parcela y de su nombre: en esta zona, en el
pasado, se encontraba el antiguo cementerio de Barolo, donde también eran enterrados los
caídos en guerra (los Drucà).
Para hacerla gestionable y practicable, el Ayuntamiento de Barolo la había regalado a un
viticultor del pueblo para que la saneara. El viticultor la saneó y, luego, poco a poco,
comenzó a cultivarla, plantando vides, pero de manera desordenada: había implantado una
mezcla de variedades que de poco servían para quien quisiera hacer vino. Así, cuando Luciano
la arrendó con un contrato a largo plazo, decidió replantarla, esta vez con las vides del
proyecto Vite Talin que estaba desarrollando. Orientada al noreste, tiene una superficie de
unos 2.200 metros cuadrados.
La Barbera d'Alba Doc es el resultado del ensamblaje de cuatro viñedos seleccionados poco a
poco en distintas partes del área del Barolo. Comenzamos el relato con el viñedo de las
Rocche di San Nicola, en Novello, una parcela situada prácticamente sobre el pueblo de
Monchiero y, por tanto, orientada al sureste, con una superficie de 1,90 hectáreas.
A principios de los años dos mil, cuando la actitud hacia los viñedos de Novello empezaba a
tornarse en aprecio, Luciano tuvo la afortunada ocasión de encontrar este terreno, en aquel
momento prácticamente en baldío, pero con todas las características para ser un bello viñedo
de Barbera. Tras un gran trabajo de desmonte y limpieza del terreno, Luciano comprendió
rápidamente que era el lugar ideal para plantar la variedad Barbera y así en poco tiempo el
proyecto se hizo realidad, junto a los restos de aquella capilla dedicada a San Nicola,
expresión auténtica de la religiosidad popular que a menudo ha guiado el camino de la gente
en estas colinas.
También en Novello, en la Mención Geográfica Adicional Ravera, Luciano seleccionó un viñedo
orientado al noreste y al pueblo de Barolo. Ravera es compartida por los dos pueblos (Novello
y Barolo), pero este viñedo está localizado aún en el municipio de Novello. A propósito de
este viñedo, todo comenzó a partir de una buena relación de vecindad entre Luciano y el
propietario de la parcela, el señor Gigi Germano, que había trabajado de albañil pero siempre
había tenido una buena inclinación por la viticultura. La relación comenzó con la compra de
la uva producida en ese viñedo, para pasar luego a la firma de un contrato de arrendamiento
y, finalmente, a la adquisición de los cerca de 20.000 metros cuadrados de dicha parcela.
En la parte más alta de la dorsal colinar que desciende desde Monforte d'Alba hacia Perno y
Castelletto había una típica granja de las Langhe, orientada al mediodía y con mucha tierra
alrededor. Luciano había comprado uva al que poseía los dos tercios de dicha propiedad,
incluida la casa. El lugar tenía un nombre original, incluso algo curioso: Pé mol (en
piamontés "pie blando" o "inestable") derivaba del hecho de que uno de los ancianos de la
familia tenía un pie en mal estado y por ello caminaba arrastrándolo. Habiendo entrado en
contacto inicialmente como comprador de uva, Luciano desarrolló poco a poco una relación
de confianza con las personas de aquella casa y así, en el año 2000, cuando los titulares de
la granja habían decidido vender, Luciano se adelantó con cierta cautela. Su empresa ya había
asumido un compromiso relevante con la construcción de la nueva bodega y una exposición
adicional le preocupaba. Por otro lado, temía que la petición económica pudiera ser elevada,
aunque en esa zona se cultivaran sobre todo Dolcetto y Barbera y la presencia del Nebbiolo
fuera esporádica. En realidad, la petición económica fue decididamente inferior a lo
esperado y así la compra fue formalizada rápidamente.
Durante tres años, movido por el entusiasmo, de estos viñedos se produjo un vino denominado
Langhe Doc tinto a base de uvas Barbera. Naturalmente, el nombre de ese vino era "Pemol",
como referencia a la zona, y llevaba en la etiqueta la huella de un pie coloreada de violeta.
Pero fue una elección pasajera, abandonada al cabo de pocos años.
En Barolo, por último, se encuentra el viñedo Albarella, una parcela hoy propiedad de la
bodega, pero que fue adquirida en 1992 por Luca Sandrone, el hermano de Luciano. Este viñedo
era propiedad de un pariente de Talin, concretamente Natale Ronzana, a quien Luciano le había
tomado en gestión el primer viñedo en Le Coste. De este viñedo, ya en años anteriores,
Luciano compraba las uvas para elaborarlas.
Orientado al noroeste, el viñedo está situado en la parte baja de la carretera provincial de
los Cannubi, prácticamente en el lado opuesto al de Cannubi Boschis. Hoy Albarella es una
Mención Geográfica Adicional del pueblo de Barolo y a menudo está cultivada con Nebbiolo de
Barolo, mientras que en el pasado esta variedad tan exigente en cuanto a ambiente aquí era
poco cultivada.
Quedan por mencionar los viñedos dedicados a la producción del Nebbiolo d'Alba Doc Valmaggiore
y del Dolcetto d'Alba. Por razones diferentes evitamos volver sobre estos temas: para el
Nebbiolo d'Alba el relato puede encontrarse en el capítulo específico dedicado a los años
noventa.
En cuanto al Dolcetto d'Alba, la superficie total es de unos cuatro hectáreas y reúne cuatro
viñedos situados en zonas ya mencionadas anteriormente, a saber, Ravera y Rocche di San Nicola
en Novello, Rivassi en Barolo y Pé mol en Monforte d'Alba.
Comenzamos a hablar del Dolcetto, la variedad de uva de la cotidianidad y que produce el vino de la cotidianidad.
En primer lugar, también por respeto a la escala de estructura, hablamos del Dolcetto d'Alba Doc, vino con Denominación de origen controlada desde 1974.
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y la familia que custodia su legado.